Conoce nuestro credo acerca de la Trinidad.
DOCTRINA DE LA TRINIDAD
Creemos y adoramos al único Dios verdadero cuya esencia es espíritu puro e infinito y omnipresente que trasciende todo el universo, y a la vez, es “un Dios en tres Personas”. Reconocemos la deidad del Dios Padre, la deidad del Hijo y la deidad del Espíritu Santo. La Trinidad es una doctrina fundamental para el cristianismo, porque otorga la importancia y la perspectiva correcta respecto del Padre, de Cristo y del Espíritu Santo. (Génesis 1:2-3; Juan 4:24: Hebreos 12:9).DEFINICIÓN DE LA DOCTRINA DE LA TRINIDAD
El término teológico «Trinidad» no es mencionado en la Biblia, sin embargo es una doctrina que fue aceptada desde los inicios de la iglesia y se atestigua en toda la Escritura, siendo revelada totalmente en el Nuevo Testamento. En primer lugar, la doctrina de la Trinidad afirma que hay un solo Dios. Segundo, que cada una de las tres personas, Padre, Hijo y Espíritu, es eterna y plenamente Dios. Tercero, que tanto el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son tres personas claramente identificables. (Mt.28: 19; 2 Cor. 13:14; 1 Pe. 1:2).TESTIMONIO BÍBLICO DE LA TRINIDAD
1. La doctrina de la Trinidad en el Antiguo Testamento.
Si bien el Antiguo Testamento refuerza la idea del monoteísmo (un solo Dios: Deuteronomio 6:4; Éxodo 20:3), una serie de eventos sobrenaturales aluden a lo que llamamos Trinidad.a. El nombre que indica pluralidad en la divinidad.
Génesis 1:1, para referirse a Dios usa el término Elohim que indica más de una persona. Este nombre en hebreo insinuaba la pluralidad de personas en la Deidad. (Mal.2:15-17; Dt 6:4)b. En los pronombres personales y los usos verbales que se aplican a Dios.
Esto se puede corroborar en Génesis 1:26, cuando dice: «hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza». Un hecho similar lo encontramos en Génesis 11:7, donde las Escrituras señalan: «ahora, pues, descendamos, y confundamos allí su lengua». También podemos revisar el texto de Isaías 6:8 que expresa: «A quién enviaré, y quién irá por nosotros».c. En las teofanías o apariciones de Dios a seres humanos.
Especialmente al referirse al Ángel del Señor como figura del Hijo. Al revisar Génesis 16 vemos a Agar encontrándose con el Ángel del Señor (versículo 7), y luego de la conversación de los versículos posteriores, Agar misma se da cuenta que hablaba con el mismo Señor (versículo 13). Otro pasaje bíblico revelador es Génesis 18, el que muestra en escena a tres varones. El texto señala expresamente que Jehová se apareció a Abraham, quien miró y vio a tres varones. Abraham en reverencia le pide al Señor poder lavarles los pies y sorprendentemente no responde uno, sino que los tres: «¡Está bien respondieron ellos, hazlo así!” (NVI)! El detalle está en que Abraham se dirige a uno y le responden tres en unidad. Otros textos alusivos al tema son: Daniel 3:26-28; Josué 5:13-15; Jueces 6:11-23; 13:21-22;d. La obra del Espíritu Santo.
La presencia del Espíritu Santo puede ser apreciada en el momento mismo de la creación; en el origen de todo Él ya estaba presente. Génesis 1:2 lo expresa claramente: «y el Espíritu de Dios iba y venía sobre la superficie de las aguas» (NVI). Encontramos también en el Antiguo Testamento al Espíritu de Jehová viniendo sobre determinadas personas para cumplir algunas tareas específicas, como es el caso de Gedeón (Jueces 6:34). También podemos ver lo mismo en otras personas como Sansón, David, Elías, etc. (Jueces 13: 25; 14:6; 1 Samuel 16:13).2. La doctrina de la trinidad en el Nuevo Testamento.
Esta enseñanza cobra mayor claridad y relevancia en el Nuevo Testamento, podemos encontrar la completa revelación de su naturaleza en una serie de pasajes que incluyen la enseñanza de Jesús y los apóstoles. Tomemos como ejemplo los siguientes:a. La anunciación.
La participación de la Trinidad se manifestó en el momento de la encarnación de Cristo. Cuando le fue revelado a María el anuncio del ángel, estuvo presente el Espíritu Santo que vendría sobre ella, el poder del Altísimo le haría sombra y el niño que habría de nacer de ella sería llamado Hijo de Dios. (Lucas 1:35). De esta manera se dio a conocer que el Padre y el Espíritu Santo participaron de la encarnación del Hijo.b. El bautismo de nuestro Señor Jesucristo.
En Mateo 3:16-17 encontramos la triple participación de Dios, mientras el Hijo se bautiza en el Jordán, el Padre habla desde el cielo y el Espíritu Santo desciende en figura de una paloma.c. En la fórmula del bautismo ordenado por Jesús en la Gran Comisión.
Al enviar a sus discípulos, Jesús le entregó la autoridad para bautizar a través de tres nombres claramente identificados: El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo (Mateo 28:19).d) En la enseñanza de Jesús.
La enseñanza del Señor Jesús es trinitaria en su totalidad. Él señala expresamente que el Padre lo había enviado, de sí mismo que revela al Padre, y del Espíritu como aquel por el cual él y el Padre obran. La interrelación del Padre, del Hijo y del Espíritu sobresalen en su enseñanza. (Juan 14:7; 9-10; Juan 14:16-26). El Maestro se refiere a sí mismo como Dios dejándose ser adorado. Mateo 14:33, dice: «Entonces los que estaban en la barca vinieron y le adoraron». Lo mismo ocurre después de la resurrección, sus discípulos al verle «le adoraron» (Mateo 28:17). Él habla de su relación con el Padre, señalando que son uno: «Creedme que yo soy en el Padre, y el Padre en mí» (Juan 14:11). Y, por último, también se refiere al Espíritu Santo como continuador de su obra y guía de la iglesia, diciendo: «Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre» (Juan 14:16). Todo lo anterior demuestra que las relaciones descritas no deben ser consideradas como un concepto filial, sino definitivamente consustancial.e) La enseñanza apostólica.
El Nuevo Testamento nos presenta a un Padre que es Dios (Romanos 1:7), a un Hijo que es Dios (Hebreos 1:8), y al Espíritu Santo que es Dios (Hechos 5:3-4). En diversos pasajes neotestamentarios se afirma que el Padre es toda la plenitud de la divinidad invisible (Juan 1:18); que el Hijo es toda la plenitud de la divinidad manifestada (Juan 1:1-4); y que el Espíritu Santo es toda la plenitud de la deidad obrando directamente sobre los hombres (1 Corintios 2:9-10). En los tres existe naturaleza divina. Tres indivisiblemente uno. Finalmente, la práctica apostólica en sus orígenes incorporaba lo que conocemos como “la bendición apostólica, la que incluía a la trinidad. En 2 Corintios 13:14, Pablo dice: «La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros».Conclusión
En cuanto a la doctrina de la Trinidad, podemos concluir que Dios es uno y que no hay otros dioses fuera de Él. Que se ha revelado en tres personas distintas: Padre, Hijo y Espíritu Santo; tres personas coiguales, coeternas y consustanciales.Sign up for free class
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