Conoce nuestro credo acerca de la deidad, persona y obra del Espíritu Santo.
DOCTRINA DEL ESPÍRITU SANTO
Introducción:
El Espíritu Santo, como doctrina, ha sido descuidada a través de las edades por los teólogos en comparación con las doctrinas de Dios Padre y Dios Hijo. Una de las razones para tal descuido, pueden hallarse en que la doctrina misma parece escondida y aparentemente no tan expresa como las doctrinas referidas al Padre y al Hijo. Una segunda razón, es que el accionar del Espíritu como ejecutor de la Trinidad, parece generalizarse como obras atribuidas a Dios. Finalmente, en el terreno de la soteriología, a la doctrina del Espíritu no se le atribuye objeto de Fe; es decir, no se pide fe en el Espíritu Santo para ser salvos como se lo hace con Cristo y el Padre. Sin embargo, el estudio acabado de esta doctrina nos hará ver que el Espíritu Santo es una persona divina y como tal lleva a cabo una serie de obras, sin las cuales, sería imposible vivir la salvación en Cristo. A continuación resumimos las principales creencias en relación a esta bendita persona de la Trinidad:La divinidad del Espíritu Santo
La Biblia nos señala expresamente que el Espíritu Santo es Dios. Descubrimos en las Escrituras que siendo parte el Espíritu Santo de la Trinidad, Él es agente fundador y sostenedor de la creación y teniendo las mismas cualidades y atributos que Dios Padre y Dios Hijo. Le debemos al Espíritu Santo la inspiración de las Escrituras (Hch.5:3-4; 1 Cor. 12:4-6; Mat. 28:19; 2 Cor. 3:3; Gn.1:2; Job 33:4; Sal.104:30; Sal.139:7-10; Heb.9.14; Lc.1:35; 1 Cor.2:10-11; 2 Ped. 1:20-21).La Persona del Espíritu Santo
A través de la Escritura se nos revela que el Espíritu Santo no es una fuerza o una influencia, más bien, se muestra como una persona con individualidad propia con características y cualidades idénticas de una persona, es decir, posee intelecto, voluntad y emociones. El Espíritu Santo puede oír, hablar, pensar, sentir, se le puede entristecer, mentir, enojar, y tiene voluntad propia y decide sujetarse al designio y voluntad de la Trinidad (2 Cor.3:17-18; Heb.9:14; 1 Ped.1:2; Rom.8:27; Rom.15:30;Ef. 4:30; Hch.5:3; Is. 63:10; 1 Cor.1 2:11; Jn.14:26; 16:7, 13).La Obra del Espíritu Santo
En relación a nuestro Señor Jesucristo, el Espíritu Santo tuvo un rol protagónico en su nacimiento, en su ministerio de poder; en su obra expiatoria y en su resurrección. Además, el Espíritu Santo nos recuerda todas las palabras de Jesús y lo glorifica (Lc.1:35; Hch.10:38; Heb. 9:14; Rom. 8:11; Jn. 14:26; 16:14). Con respecto al inconverso, el Espíritu Santo tiene el ministerio de convencer de pecado, de justicia y de juicio, (Jn.16:8). En relación a los creyentes, el Espíritu Santo tiene tanta importancia que el Señor Jesucristo dijo que convenía que Él mismo se fuera para que el Espíritu Santo viniese en su lugar. Es el Espíritu quien produce el nuevo nacimiento y santifica, siendo la garantía de redención eterna o sello. Además, Dios Espíritu Santo es quien hace del creyente su templo, y otorga la mente y el carácter de Cristo. La Escritura insta al creyente a obedecer y seguir al Espíritu Santo (Jn. 16:7; 14:16; Jn. 3:3-8, Tit. 3:5; 2 Cor.1:22; 1 Cor. 6:19; Gál.4.6; Ef. 1:13; 4:30; 1 Cor.2:16; Gál.5:22-23; Gál.5:16; v.25; Efe. 5:18; Rom.8:6). El libro de los Hechos claramente muestra cómo es el Espíritu Santo quien llena de poder y denuedo, guía, moviliza, prepara, supervisa y anima a los apóstoles e iglesia a cumplir la misión de alcanzar a su generación, dando ejemplo de cómo el Espíritu está dispuesto a seguir coordinando el trabajo misionero de la iglesia del Señor en todo tiempo.Vigencia del bautismo con el Espíritu Santo y la señal de hablar en lenguas
Creemos en la continuidad y en la vigencia para estos tiempos, del bautismo del Espíritu Santo con el hablar en lenguas desconocidas como señal inicial, y en la necesidad de continuar siendo llenos del Espíritu. Creemos que los dones espirituales, dados particularmente por el Espíritu, son una necesidad para edificar a la iglesia y para difundir el Evangelio en el mundo (Hch. 1:8; Lc.24:49; Hch.1:5; 2:4; 8:18; 10:45, 46; 19:6; 1 Cor. 12-14)Sign up for free class
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