Apoya nuestra misión

¡Tu generosidad marca la diferencia! Cada ofrenda nos ayuda a difundir esperanza, servir a nuestra comunidad y compartir el amor de Dios con quienes lo necesitan. ¡Gracias por ser parte de esta misión!

Formas de ofrendar

Puedes ofrendar a través de transferencias.
Ofrenda directamente durante las reuniones.

Las Escrituras

Conoce nuestro credo acerca del origen y autoridad de las Sagradas Escrituras.

EN CUANTO A SU ORIGEN

El origen de las Escrituras es divino. Dios, en su voluntad suprema, decidió usar el lenguaje escrito como forma de revelarse a la humanidad (Ex. 24:12; Deut. 9:10; Hab.2:2). Las Escrituras son la revelación de quién es Dios, sus obras (Gn. 1-2) y el programa que Él quiso dejarnos de sí, y son toda la revelación que necesitamos para comprender y vivir el plan de Dios para los humanos (2 Tim. 3: 16-17). Decir que Dios es el autor final de las Escrituras no significa que él mismo escribió el libro, sino que él es el autor del proyecto y el ejecutor de la forma en que su revelación habría de escribirse (Jos. 24:26; Isa. 30:8; Jer. 30:2).

EN CUANTO A SU PROCESO

La revelación de Dios en las Sagradas Escrituras fue hecha de una forma progresiva, donde Dios fue ampliando y completando su revelación sin contradecir ni corregir lo anterior hasta completarla y finalizarla. Vale decir, que no existe ninguna forma de revelación posterior que pueda añadirse a lo revelado, o pueda en alguna forma corregirla o contradecirla (2 Pe. 1:19; Mt. 5:18; Gal. 1:18; Apoc. 22:18-19, ver nota ).

EN CUANTO A SU INSPIRACIÓN

Las Sagradas Escrituras en su totalidad y en cada una de sus partes, incluidas cada una de las palabras elegidas originalmente, fueron divinamente inspiradas (Prov. 30:5; Mt. 24:35; 2 Ped.1:21).

Entendemos que esta inspiración de ninguna manera fue el resultado de la percepción humana, o de altos niveles de concientización de cualquier clase, sino de una obra especial y única del Espíritu Santo sobre las mentes de los autógrafos bíblicos, de los cuales el Espíritu utilizó la personalidad, el contexto cultural y el estilo literario de cada uno para grabar las palabras exactas que Él había elegido para su revelación. Esto garantiza que todo lo escrito es verdadero y fidedigno a pesar que los autores humanos eran personas sujetas a la naturaleza caída del hombre.

Ahora bien, el tecnicismo inspiración, en sentido estricto, se aplica solamente al texto autográfico de las Escrituras, conocidos comúnmente como manuscritos originales. Estos, gracias a la providencia de Dios, pueden ser comprobados con gran exactitud por las miles de copias disponibles de pequeñas o grandes partes de las Escrituras. Aquí es importante señalar que las copias y traducciones de la Escrituras son la Palabra de Dios solo hasta el punto que representen fielmente los manuscritos originales (2 Ped. 3.16).

En cuanto a la carencia de los textos autográficos, creemos que esta no entorpece o invalida la inerrabilidad de la Biblia.

EN CUANTO A SU AUTORIDAD

Afirmamos que las Santas Escrituras son la absoluta y autorizada Palabra de Dios y en ningún caso su autoridad está sujeta a una religión, denominación, Iglesia, tradición u otra fuente humana. Como norma suprema, la autoridad de la Biblia está por encima de credos, concilios, denominaciones, iglesias y de cualquier texto o declaración que exista. No se trata simplemente de un testimonio de la revelación divina o de un conjunto de sugerencias morales, sino de la única voz (en este caso palabra) autorizada de Dios para los hombres y especialmente para su Iglesia (Jn. 17:17).

Por su divina inspiración, las Escrituras son infalibles e inerrantes. Lo primero indica que nunca nos podrían engañar, y son verdaderas y fiables en todo lo referente a los asuntos que trata, no sólo los referentes a la espiritualidad y redención sino también cuando se refiere a temas históricos y de ciencia (Sal. 12:6;). Es inerrante, en el sentido que por lo primero, la infalibilidad, carece de errores y de contradicciones internas.

EN CUANTO A SU INTERPRETACIÓN

El texto de las Escrituras debe interpretarse por la exégesis gramática histórica; esto es teniendo en cuenta sus formas, recursos literarios, contexto histórico y de que las Escrituras deben ser usadas para interpretar cualquier parte de sí mismas. En otras palabras, cada texto debe ser interpretado a la luz del contenido total de la Escritura. La confesión de una completa autoridad, infalibilidad e inerrabilidad de las Escrituras es fundamental para tener una comprensión sólida de la totalidad de la fe cristiana y una mayor conformidad a la imagen de Jesucristo (2 Ped. 1:20).

 

_________________

(Nota: Apoc. 22:18-19 es un pasaje que bien puede señalar una exigencia exclusiva con ese libro; sin embargo si creemos en la unidad de las Escrituras, entonces veremos la cita como un imperativo que opera para toda la revelación escrita)

Sign up for free class

It’s easy and free!

Nueva Vida

Nueva Vida

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *