El pastor Ronald nos recuerda a través de la experiencia de Hageo, que Dios quiere santificar a su iglesia para ésta pueda servirle adecuadamente.
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El pastor Ronald nos recuerda a través de la experiencia de Hageo, que Dios quiere santificar a su iglesia para ésta pueda servirle adecuadamente.

Es una enseñanza basada en el libro bíblico de Hageo que enfatiza la importancia de la santidad y la consagración como requisitos indispensables para restaurar nuestra intimidad con Dios y cumplir su propósito.
Puntos clave del mensaje:
El pecado se contagia más fácil que la santidad: A través de una enseñanza dada a los sacerdotes (2:52-4:52), se explica que es mucho más fácil contaminarse con las influencias del mundo que transmitir la santidad. La indiferencia hacia la voluntad de Dios genera impureza en la vida cotidiana.
La santidad como respuesta a la presencia de Dios: Citando la visión de Isaías (13:42-15:43), el video destaca que al estar ante la presencia de Dios, nuestra verdadera condición es revelada. La santidad no se gana por obras, sino que es un proceso de limpieza que ocurre al estar a los pies de Cristo (20:46-22:56).
Requisito para el plan de Dios: El pueblo logró reconstruir el templo solo después de consagrarse y ser santificados por Dios. El mensaje es claro: si queremos que Dios nos use, primero debemos permitir que Él limpie nuestras mentes, emociones y actos (27:08-28:21, 33:08-34:20).
Elección y propósito: En la parte final, se menciona la profecía dirigida a Zorobabel (36:00-37:46), que se cumple a cabalidad en Cristo, pero que al mismo tiempo cada creyente es escogido por Dios como un «anillo de sellar» para ejercer autoridad y llevar a cabo el propósito divino cuando se vive en pureza.
En resumen, la invitación es a abandonar la apatía espiritual y buscar una transformación genuina para convertirnos en templos consagrados, listos para que el Espíritu Santo obre a través de nosotros.