El pastor José Hernández nos recuerda que no podemos ganar la salvación por medio de las obras, porque Cristo pagó por ella y somos justificados por sus méritos.
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El pastor José Hernández nos recuerda que no podemos ganar la salvación por medio de las obras, porque Cristo pagó por ella y somos justificados por sus méritos.

JUSTIFICADOS POR LOS MÉRITOS DE CRISTO», es una reflexión sobre la salvación y la diferencia entre intentar alcanzar la justicia mediante el cumplimiento de leyes humanas frente a la justicia que se obtiene por la fe en Jesucristo.
Aquí tienes los puntos clave tratados:
La justicia por la ley (religión de logros humanos): El orador explica que muchas religiones y sistemas de pensamiento intentan ganar el favor divino mediante la obediencia estricta a normas y buenas obras (3:06 – 16:54). Se menciona que intentar justificarse por cuenta propia es imposible y deja a la persona bajo una carga espiritual, ejemplificado con la historia del joven rico (7:30 – 8:38).
La justicia por la fe (Evangelio de la gracia): Se destaca que la salvación es un regalo gratuito de Dios, no un premio por méritos personales (17:05 – 18:29). La fe salvadora no requiere esfuerzos heroicos ni imposibles, ya que Cristo ya cumplió la obra en la cruz y resucitó (19:41 – 20:46).
La justificación: Se define como un acto judicial donde Dios, como Juez supremo, absuelve al pecador y lo declara justo. Este cambio de posición permite que el creyente sea tratado como una nueva criatura ante Dios (23:14 – 25:48).
El rol de la confesión y la fe: Para ser salvo, se enfatiza la importancia de confesar con la boca y creer con el corazón que Jesús es el Señor (28:26 – 31:13). También se subraya que confiar en Cristo es descansar sobre una «piedra fundamental» sólida y segura (33:30 – 34:54).
El llamado a anunciar: El mensaje concluye con la responsabilidad de la iglesia de compartir estas «Buenas Nuevas» para que otros también puedan invocar el nombre del Señor y ser salvos (39:13 – 41:26).